Como hace un calor terrible por el sur (y por el norte creo que también), no viene mal que os recuerde mis recetas más refrescantes, mis mejores recetas de gazpachos ideales para combatir las altas temperaturas y alimentarnos de forma sana y ligera. Aunque el gazpacho tradicional es un plato sencillo, hay infinitas variantes, que conviene no perderse.
Ajoblanco malagueño
Entre los gazpachos, hay de todo, aunque me decanto por el ajoblanco malagueño, tirando para mi tierra, nuestro plato más famoso y “versioneado”, una genial combinación de ajos, almendras, pan, aceite, vinagre y sal. Alimenta bastante, refresca, y mejor si se acompaña de dados de melón o uvas moscatel, lo más tradicional. Prueba también el ajoblanco de cerezas que publiqué en la web de Supersol (en pdf).
Gazpacho andaluz
Bueno, el más tradicional, de toda la vida, pero con las cantidades justas a mi gusto. Bien frío, muy ligero y bien emulsionado, es una delicia. Imprescindible.
Porra malagueña
Una versión espesa del gazpacho. La auténtica porra primitiva era una masa de pan, ajo, aceite, vinagre y sal no apta para todos los paladares, y que se ponía en centro de la mesa, para acompañar a otros guisos. En algunos lugares se añadían habas secas o almendras. Con la introducción del tomate, la porra se convirtió en la que conocemos hoy día, también conocida en Córdoba como salmorejo.
A mi me gusta acompañada de atún en conserva escurrido, o jamón y huevo duro picados, a gusto. Antes de tomarlo mejor enfriarlo en el congelador un buen rato.





















