Otro día que no para de llover, así que será un domingo de estar en casa, momento de estrenar una fondue que me han regalado hace poco. Es de acero inoxidable, a diferencia del caquelón que se usa para la fondue de queso, que suele ser de barro refractario. Este recipiente es más profundo, ideal para hacer la fondue de carne o fondue bourguignon, una original y divertida manera de cocinar la carne en la misma mesa.
Para la fondue es recomendable usar carne de ternera de primera calidad, y las piezas más tiernas, sobre todo el solomillo o lomo alto, bien limpios de grasa. En algunos supermercados especializados podremos encontrar la carne ya cortada para fondue. Se necesita igualmente una fondue con quemador de alcohol incoporado, para poner en la mesa, y diversas salsas para acompañar.
Si queremos una versión más light podemos sustituir el aceite por caldo de carne, e incluso usar pollo en vez de ternera. La principal ventaja de la fondue es que no requiere apenas preparación, y es una comida excelente. Si no tienes el recipiente especial, que suele ser bastante caro, hay algunas freidoras modernas compactas que incorporan la función de fondue (usando aceite limpio, que no se haya usado antes).
Ingredientes, para 4 personas
500 gr. de carne de ternera muy tierna (mejor solomillo), 700 cc. aceite de semillas (girasol o soja), una hoja de laurel, una patata pequeña. Salsas variadas y pan, para servir.














