No hace mucho os hablaba de la original campaña de Aquarius que quiere poner en contacto muchos pueblos entre los habitantes de las grandes ciudades, como una nueva vía de turismo alternativo. Nos han ofrecido conocer de primera mano uno de los 50 pueblos que participan, en la fase inicial, en esta iniciativa, y hemos elegido Escorca, en Mallorca.
El municipio de Escorca está situado en la cordillera de la costa norte, y toma su nombre de la antigua iglesia parroquial de San Pedro de Escorca, levantada en el siglo XIII y restaurada hace varios años. Domina la Tramontana, una sierra de bosque mediterráneo con muchos ríos y fuentes de agua. En realidad su población está muy diseminada, con grandes fincas, entre las localidades de Lluc, Sa Calobra, Tuent, Es Guix y Son Macip. Precisamente lo más destacado es el núcleo de Lluc, con el Santuario del mismo nombre, un lugar de peregrinaje para los mallorquines, que tienen especial devoción por la virgen de Lluc, patrona de la isla.
El acceso a las tierras del interior es complicado, siguiendo largos y tortuosos caminos de montaña. También la costa es muy abrupta, y sin lugares de refugio, esta expuesta a los vientos de tramuntana y únicamente es accesible a lugares como Sa Calobra y Cala Tuent. La cima del Puig Major de Son Torrella, con 1.447 metros, es la cota máxima de Baleares. En el término hay otras cimas importantes como el Puig de Massanella, con 1.352 metros; el Puig de ses Bassetes, con 1.216 metros; l´Ofre, con 1.091 metros.













