Hace poco conseguí una curiosa cazuela eléctrica ideal para lo que los americanos llaman slow cooker (cocción lenta). En las publicaciones de allá se ven muchas recetas de estofados y guisos adaptados a este curioso sistema de cocción, normalmente ollas eléctricas programables que cocinan de forma muy lenta los ingredientes durante muchas horas, de manera que los géneros quedan muy tiernos y jugosos. Para estrenar mi particular slow cooker hice hace poco un caldo chino con bayas goji, con buen resultado. Así que anoche quise probar en ella una de mis recetas preferidas de estofado, el estofado de ternera a la cerveza, una receta belga conocida allí como carbonnades flamandes.
Básicamente se trata de estofar la carne con mucha cebolla y cerveza, durante horas. Para acentuar el sabor de la salsa se suele añadir azúcar moreno, mostaza y un poco de vinagre, aumentando así el sabor agridulce del plato. La Carbonnades flamandes puede elaborarse con cerveza Lambic o Gueuze, pero en este caso he usado una cerveza nacional de intenso sabor, una Alhambra especial, hecha en Granada. Siempre es mejor usar cervezas fuertes para este plato, incluso una cerveza negra no queda mal.
Ingredientes, para 2 personas
500 gr. carne de ternera, en dados, 25 gr. mantequilla, sal, pimienta negra, 2 cebollas, 20 gr. azúcar moreno de caña, una cerveza (330 cc), 1 rebanada de pan, 1 cucharada de vinagre de vino blanco, 1 cucharada de mostaza Dijon, a la antigua, 1 bouquet garni ( perejil, laurel, tomillo fresco, romero).




