Más de 30 años de trayectoria hacen del Bodegón Pajarete todo un clásico en Arroyo de la Miel, Málaga. Sin duda es mi lugar favorito cuando salgo de tapas o para comer cocina tradicional en mi localidad, una cita casi obligada.
Arroyo de la Miel es, para los que no lo conozcan, la parte alta de Benalmádena-Costa, algo apartado del ambiente turístico y zona de bares ingleses y del fast-food que impera en los aledaños de las playas. Aquí es donde resido desde hace años, y donde he querido establecer mi Escuela de Cocina. Aunque rodeado de urbanizaciones , el centro del Arroyo sigue conservando su aire de pueblo, con sus calles estrechas y sus barrios antiguos.
En pleno centro del Arroyo encontramos el Bodegón Pajarete, algo escondido, lo que garantiza que pocos turistas alcancen a llegar aquí. Bares de tapas y mesones tradicionales hay muchos en esta zona, pero ninguno, desde luego, como este, un lugar de ambiente clásico, con su decoración taurina y sus barriles de vino. Dos generaciones de la familia han conservado el lugar casi intacto.
Pero no es por la decoración por lo que acudo cada semana (a veces varias veces, lo confieso) al Bodegón Pajarete. Es, sobre todo, por su cocina, tradicional sin tapujos, tapeo y raciones de toda la vida. En pocos lugares podremos tomar un delicioso caldillo de pintarroja, servido en taza, o un excelente caldo del puchero para entonarse. El cuchareo es mi preferido, como los garbanzos con callos (sí, predominan los garbanzos, al estilo de los guisos andaluces), que por si solos justifican la visita.













