
Una ligera y refrescante receta que está a caballo entre estaciones: soufflé helado de queso para los últimos calores que sufrimos, pero acompañado por el sabor norteño del kissel. ¿Os preguntáis qué es el kissel? Pues se trata de una sopa dulce de frutas rojas de consistencia variada, popular en todos los países ribereños bálticos y en los países eslavos, emparentada con el rote grütze del norte de Alemania, cuya receta podéis encontrar en mi blog. Esta versión de kissel lleva vino tinto y frambuesas, una combinación deliciosa, que aquí hemos usado como salsa. Una buena oportunidad para aprovechar frutas de temporada.
Por su parte, estos lindos soufflés helados son sencillamente un merengue con queso blanco; a veces lo más simple es lo más efectivo ¿no creéis? Os encantará su sabor a tarta de queso.
Ingredientes
Para el kissel: 1/4 kg de frambuesas, 2 cucharadas de azúcar, 1/2 cucharadita de agar-agar (o 2 cucharaditas de maizena), 1/4 litro de buen vino tinto, 1/8 litro de agua, 3 clavos de olor. Para los soufflés: 200 g de queso crema, 4 claras de huevo, 5 cucharadas de azúcar, 3 hojas de gelatina (6 g). Sigue leyendo


