
Viendo tanta finura gastronómica estos días en Madrid Fusión, me apetecía un plato de toda la vida, unas albóndigas con tomate, que mi madre bordaba. Investigando recetas para nuestros próximos cursos de cocina griega me he encontrado con esta versión, muy rica, la receta de albóndigas de ternera, patata y cebolla, una receta griega tradicional que me ha sorprendido por la originalidad a la hora de combinar los ingredientes.
Confieso que he cambiado un poco la receta, sustituyendo la pimienta molida por nuez moscada, que me encanta por su aroma. Y para ahorrar trabajo, en vez de rallar la cebolla y la patata, las he picado con Thermomix, pero no en exceso, para que tenga cierta textura.
Mis aportaciones, en defensa de las hierbas y especias
Otra de mis aportacionesa este plato es servirlas con una salsa de tomate casera, a la que le he dado un toque de canela. Perdonad si abuso de las especias, pero no comparto la idea, tan extendida en los foros gastronómicos de los “entendidos” en la materia, de que las especias disimulan o enmascaran el sabor de los alimentos. Será por la herencia árabe de la cocina andaluza, aquí usamos sin miedo el azafrán, la canela y la nuez moscada, y las hierbas aromáticas de nuestros campos y jardines, albahaca, hierbabuena, orégano, romero o tomillo. Y no creo que enmascaren nada, más bien realzan el sabor de nuestros platos, y sin ellos la cocina andaluza y la española no serían lo que son.
Ingredientes, para 4 personas
10 gr. perejil, 250 gr. patata pelada, 120 gr. cebolla pelada, 50 gr. pan rallado, una cucharadita de sal (entre 5-10 gr. según tus gustos), 500 gr. carne de ternera picada, una cucharada de concentrado de tomate, una cucharadita de orégano seco, pizca de nuez moscada molida, harina y aceite abundante, para freír.
Salsa de tomate especiada: 400 gr. tomate pelado natural (o triturado de lata), 25 gr, aceite de oliva virgen, 3 dientes de ajo, 5 gr. sal, 10 gr. azúcar, pizca de nuez moscada y canela molida, 10 gr. aceto balsámico de Modena (o vinagre de jerez).








