Ayer nos acercamos, un año más, a la cercana localidad malagueña de Fuengirola, a visitar la XVI Feria Internacional de los Pueblos, una fiesta turística muy concurrida que se celebra cada año en esta localidad de la Costa del Sol. Aunque ya hemos estado en otras convocatorias, hay que reconocer el notable esfuerzo del Ayuntamiento por convocar muestras de la cultura y la cocina de gran número de países.
Este año nada menos que 33 stands del recinto ferial dedicadas a países y comunidades autónomas españolas. Es imposible resumir en un artículo esta variopinta mezcla de gentes y culturas que encontramos. Un paseo por la avenida central nos va descubriendo a un lado y otro las casetas temáticas, mientras nos llegan los sabrosos olores de barbacoas y tenderetes de comidas étnicas de todo tipo. Mientras paseas, no te extrañe encontrarte con pasacalles de bailes africanos, o escoceses con su correspondiente falda kilt.
Cada caseta resume lo mejor de su gastronomía, que ofrecen a precios moderados, aunque algo más caros cada año, hay que reconocerlo. También en muchos de ellos encontramos mercadillos con productos típicos, telas, música, cerámicas, ropa, etc. Y lo mejor, la música en vivo, con grupos de música, baile y danzas tradicionales, aunque a medida que avanza la noche se va animando la cosa con músicas más actuales.
Si quieres disfrutar de la comida y conocer otras gastronomías, lo mejor es acercarse al mediodía, o por la noche temprano, ya que luego la afluencia de público es tan grande que hay que soportar largas colas, sobre todo si quieres disfrutar de los excelentes asados argentinos o uruguayos, muy recomendables, con sus impresionantes parrillas al aire libre dignas de contemplar.





