Archivo de la etiqueta: especial barbacoas

Las mejores recetas y consejos para hacer barbacoas de Pepekitchen

Ayer tuvimos de nuevo una entrevista en Canal Sur Radio para hablar en directo para toda Andalucía de las barbacoas de verano, nuestra tercera entrevista en poco tiempo, tras aquellas en las que hablamos de gazpachos y de ensaladas.

En la entrevista no hubo mucho tiempo para daros recetas, damos unos consejos generales para preparar barbacoas, así como recomendaciones sobre adobos y marinadas, uno de los secretos del éxito de una buena barbacoa.

Entre las recetas y consejos que quiero recordaros, y que te garantizan un éxito asegurado en tu barbacoa, están las siguientes:

Sigue leyendo

Consejos de cocina | Etiquetado , , , , | Comentarios desactivados

Butifarra amb mongetes

He pedido ayuda por twitter a un amigo para saber cómo se escribe lo de mongetes, aunque todavía no me queda claro si es mongeta. El caso es que os traigo una receta tradicional, butifarra amb mongetes, que me encanta, una de mis favoritas siempre que puedo hacerme con las materias primas tan buenas que lleva, básicamente butifarra fresca y judías del Ganxet, excelente combinación. Como apetecen barbacoas al caer la tarde, lo mejor es asar la butifarra a las brasas, aunque también se puede preparar a la plancha o incluso en una sartén.

Los usos de estas judías son variados, pero una manera muy tradicional es servirlas con una excelente butifarra fresca, fácil de encontrar en cualquier carnicería catalana. No confundir con la butifarra cocida, que se utiliza para comer, a modo de embutido. Como curiosidad deciros que hay otros tipos de butifarra fresca, como la que incorpora setas en su masa, una delicia que tengo ganas de probar.


Ingredientes para 4 personas

500 gr. mongetas, judías del ganxet (alubia blanca), sal, aceite de oliva virgen, 400 gr. butifarra fresca catalana.
Sigue leyendo

Recetas de carnes | Etiquetado , , , | 12 comentarios

Receta de hamburguesas de ternera con pimientos

Receta de hamburguesas con pimientos

Ya hoy ha caído la primera barbacoa de la temporada, que después de tanto hablar de ello apetecía mucho. Aparte de los clásicos pinchitos y costillas asadas, he preparado una receta que siempre tiene mucho éxito, la receta de hamburguesas de ternera con pimientos.

Para ello lo mejor es utilizar ternera picada de primera calidad, o incluso carne de cordero, mucho más sabrosa.

Ingredientes para hacer la receta de hamburguesas de ternera con pimientos

500 gr. carne de ternera o cordero picada, un pimiento rojo, un ramillete de cilantro, sal, pimienta, 2 cucharadas de pan rallado, 2 dientes de ajo.

 

Preparación

Asa el pimiento rojo en la plancha o al horno, dando la vuelta varias veces, hasta que quede bien asado. Deja enfriar tapado, pela y corta en trozos. Si quieres ahorrar tiempo puedes usar una latita de pimientos morrones de lata o del piquillo, ya asados.

Pica muy fino la pulpa del pimiento y mezcla con la carne picada, los ajos y el cilantro picados muy finos. Sazona con sal y pimienta y amasa con las manos hasta que quede una masa uniforme. Añade si quieres un poco de pan rallado para poder trabajar mejor la masa.

Con las manos humedecidas, prepara hamburguesas pequeñas con la masa, reserva en frío y luego asa en la barbacoa a fuego medio o en la plancha hasta que queden bien doradas.

Te sorprenderá el sabor y la textura de esta receta de hamburguesas de ternera con pimientos. Acompaña con un buen tinto con cuerpo y unas patatas asadas.
 

    Las marinadas y adobos, el secreto de una barbacoa perfecta

    Receta de albóndigas suecas con crema, del Ikea

Recetas de carnes | Etiquetado , , , | 3 comentarios

La barbacoa, consejos básicos II

Hace poco hablamos en nuestro especial barbacoas sobre los tipos de barbacoas mas adecuadas en cada caso al espacio del que disponemos. Os daré a continuación algunos consejos sobre el tipo de combustible, la preparación de las brasas y algunos trucos para una barbacoa perfecta.

Para una buena barbacoa, aparte del recipiente, debemos disponer del combustible adecuado. Podremos usar leña, pero lo más cómodo y eficaz es el carbón vegetal, que arde despacio y es más fácil de almacenar. En todo caso podemos añadir a las brasas ramitas de enebro, tomillo, laurel o romero para aromatizar los alimentos, siempre al final de la cocción.

Lo ideal es conseguir, tras la desaparición de las llamas, un lecho de unos 5 cm. de profundidad. Si se trata de un espetón, el lecho debe ser más profundo, unos 10 cm. como mínimo. Por supuesto, el grosor de este lecho es el que nos permite regular la intensidad del calor.

Para preparar el fuego, debemos empezar acumulando el carbón o leña en la parte central de la barbacoa. Lo ideal es prender el fuego con un quemador de gas especial para barbacoas. Las pastillas de encendido, por su composición química, pueden dejar residuos en el carbón que se transmiten a los alimentos.

 

Una vez prendido, hay que dejar que arda, sin tocarlo, unos 35-40 minutos, o hasta que las llamas desaparezcan. En este momento debemos extender las brasas por el lecho de la barbacoa para empezar a cocinar.

Si durante el asado bajara el calor podemos ir añadiendo trozos de carbón sobre las brasas, pero siempre en pequeñas cantidades cada vez, teniendo cuidado que las llamas directas no incidan nunca sobre los alimentos.

Un sencillo truco consiste en acumular las brasas en tres diferentes zonas con alturas progresivas, dejando así una zona lateral con menos brasas, menos calor, donde iremos colocando las piezas que se estén cocinando en exceso. Rotando de esta forma los alimentos entre las diferentes zonas de calor conseguiremos un asado más uniforme, evitando que se queden crudos o se quemen por un calor excesivo.

Otra recomendación es colocar las piezas de forma espaciada, no cargando demasiado la parrilla, para poder moverlas bien de una zona a otra y darles la vuelta sin problemas. Para manipular los alimentos que no estén en brochetas, lo mejor es usar pinzas largas, nunca un tenedor ya que al pincharlas perderían los jugos y nos quedarían más secas.

El orden también es importante. Primero, cuando el calor es más intenso, colocaremos sobre las brasas las piezas más pequeñas, que necesiten menos cocinado, como kebabs, salchichas, chorizos, hamburguesas y cortes pequeños de carnes.

Algunos alimentos sueltan mucha grasa al ponerlos sobre las brasas, haciendo que se levanten llamas. En este caso debemos tener cuidado y evitar que el fuego directo incida directamente, moviendo las piezas a zonas de menos calor.

Cuando el calor disminuya es el momento de asar el resto de piezas, como chuletas, entrecots, filetes, costillas y carne con hueso en general. Estas piezas se asan mejor a temperaturas relativamente bajas, entre 160º -200º, durante 25-30 minutos, lo que se consigue mejor si usamos barbacoas con tapaderas de orificios regulables, que permiten asar a fuego lento y concentran el calor en las piezas.

Finalmente, con el resto de las brasas, a fuego muy suave, podemos cocinar las brochetas de frutas y verduras, que requieren muy poco calor. Por supuesto, durante la cocción en la barbacoa deberemos ir dando la vuelta a las piezas para que el asado sea regular.

Para mejorar los resultados de nuestras barbacoas e impresionar a nuestros amigos, el secreto está en una buena preparación previa de los alimentos. Lo primero es limpiar bien las piezas y hacer los cortes adecuados en cada caso. Luego procederemos a lo que conocemos como “adobado”, más técnicamente “marinadas”.

Previamente a cada barbacoa, debemos tener en cuenta unos consejos básicos de limpieza, como nos explica nuestro amigo Carlos en su blog de bricolaje.

Marinando carnes, pescados y verduras conseguimos mejorar el sabor y la textura de los alimentos. Aunque requiere un tiempo adicional, desde 2 horas hasta varios días, merece la pena este esfuerzo.

Relacionados  La barbacoa, consejos básicos I    Las marinadas y adobos, el secreto de una barbacoa perfecta    Cuatro recetas de adobos y marinadas básicas

 

 

Consejos de cocina | Etiquetado | 7 comentarios

Cuatro recetas de adobos o marinadas básicas

Adobos y marinadas

Os propongo aquí cuatro recetas de  marinadas básicas para asar carnes y pescados, ideal para nuestras barbacoas. Experimenta añadiendo otros ingredientes, dando tu toque personal. Lo ideal es aprovechar la marinada sobrante, una vez escurrida la carne, e ir untándola sobre el asado usando una brocha.

Receta de marinada de yogurt.

Ideal para pescados blancos y pollo.

Ingredientes:

125 gr. yogurt natural
Zumo y ralladura de 1 limón
1 cucharadita de mezcla de hierbas (orégano, tomillo, mejorana, etc.)
1 diente de ajo pelado
Sal y pimienta negra molida

Mezcla todos los ingredientes con la batidora. Cubre con esta marinada la carne o el pescado y deja reposar en frío 1 hora como mínimo.

Receta de marinada de tomate y albahaca

Adecuada para ternera, cerdo o pescados.

Ingredientes:

3 tomates pelados
1 cebolla pelada
Pizca de canela molida
1 cucharada de hojas de albahaca fresca
Sal y pimienta negra molida

Mezcla todos los ingredientes con un robot de cocina. Cubre la carne o el pescado con la mezcla y deja reposar 2 horas en sitio frío.

Receta de marinada de vino

Para buey o cordero.

Ingredientes:

400 cc. de vino tinto
2 cebollas peladas
1 diente de ajo pelado
1 cucharadita de hierbas (tomillo, orégano, romero,…)
1 hoja de laurel
2 cucharadas de aceite de oliva
Sal y pimienta negra molida

Mezcla todos los ingredientes con un robot de cocina. Marina la carne con la mezcla 2 horas como mínimo.

Receta de marinada de limón e hierbas

Ideal para pollo o ternera.

Ingredientes:

Zumo de 2 limones
1 diente de ajo pelado
1 cucharadita de tomillo
2 cucharadas de aceite de oliva
Sal y pimienta negra molida

Mezcla bien los ingredientes y marina la carne 2 horas en esta mezcla en frío.

Lo mejor, sobre todo en el caso de las carnes, es dejar reposar una noche en frío, para que tome todo el sabor de la marinada, aunque con un par de horas puede ser suficiente si tenemos prisas.

Una vez marinada la carne o el pescado, deberemos asar los géneros en la barbacoa, plancha o en una parrilla, a fuego lento. Para que el sabor sea más intenso podremos regar con la marinada sobrante, usando una brocha, de vez en cuando, y así evitaremos además que la carne se reseque mucho durante la cocción.

Relacionados  Las marinadas y adobos, el secreto de una barbacoa perfecta

Recetas de salsas y guarniciones | Etiquetado , | 11 comentarios

Las marinadas y adobos, el secreto de una barbacoa perfecta

 

Marinadas

 

La marinada es una técnica culinaria básica que nos permite enriquecer nuestros asados, mejorando el sabor de las materias primas. Normalmente tiene una base líquida en la que disolvemos los ingredientes apropiados en cada caso.

Este proceso aromatiza las carnes, pescados o verduras, dejándolas cubiertas varias horas o toda una noche, en sitio frío, para que los sabores vayan penetrando poco a poco en el interior.

Otra cualidad de las marinadas es que no solo mejoran el sabor, también contribuyen a mejorar la textura de los alimentos, importante sobre todo en el caso de las carnes, gracias sobre todo a la acción de ácidos como el vinagre o el zumo de limón, que rompen las fibras de colágeno y disuelven el ácido láctico que endurecen el músculo. Con esto conseguimos no solo carnes más tiernas, si no también de más fácil digestión.

Las marinadas tienen una larga tradición. En la cocina tradicional china se han usado ampliamente, sobre todo para aromatizar los ingredientes antes de someterlos a la cocción al vapor o al salteado en woks. También en la cocina hindú, muy especiada, se han usado estás técnicas, como en el clásico “tandoori”, en el que piezas de pollo se marinan en una mezcla picante de yogurt y especias para después asarlas en hornos tradicionales de arcilla ( tandoor).

 

En la cocina occidental las marinadas están muy presentes. En la cocina francesa se suelen usar mezclas de hierbas, vino y aceite. Los alemanes prefieren sabores más fuertes, con marinadas a base de cerveza, vinagre y mostazas. Los escandinavos marinan carnes y pescados como forma de conservación, para preservarlos durante los largos inviernos en los que el hielo les impide la caza o la pesca.

Desde un punto de vista práctico, podemos conseguir un ahorro económico con las marinadas ya que nos permiten cocinar con éxito carnes o pescados de mediana calidad, mejorando su textura y sabor.

Además podemos mejorar mucho unas materias primas que cada día van perdiendo su calidad original, en los momentos actuales en los que está muy extendida la cría intensiva de ganado en granjas y de peces en piscifactorías.

 

Para tener éxito, debemos elegir ingredientes muy frescos, ya sean vegetales, frutas, carnes o pescados. Se den lavar bien y secar antes de marinarlos. Si son congelados, debemos descongelarlos de forma correcta, lo mejor durante una noche en el frigorífico.

Para marinar debemos usar recipientes anticorrosivos, sobre todo cristal, porcelana o acero inoxidable, que además no retienen los sabores. Los pescados no deben cubrirse, dejando circular el aire.

En el caso de que la marinada requiera cocción, y siempre que la receta no indique lo contrario, debe dejarse enfriar completamente antes de cubrir con ella los alimentos. Por supuesto, la marinada debe cubrir completamente las materias primas, y debemos remover ocasionalmente para que los sabores penetren por igual.

Siempre, salvo en contadas ocasiones, se debe marinar en frío, teniendo en cuenta que las bajas temperaturas enlentecen el proceso y alargan el tiempo de reposo. Estos tiempos se deben respetar, y aunque al alargar el tiempo mejoramos el sabor, podemos arruinar la textura, sobre todo en el caso de los pescados, de carne más blanda.

Los ingredientes de una marinada

El equilibrio entre los componentes de la marinada es muy importante para el resultado final. Los ingredientes básicos pueden variar mucho. Muy mediterráneos son el ajo, el aceite de oliva, las alcaparras, las aceitunas negras y muchas hierbas aromáticas como el orégano, el tomillo, el laurel, el romero, la salvia, el estragón, la albahaca, la mejorana o el hinojo, entre otras.

Conseguiremos un toque oriental usando yogurt, leche de coco y especias como el clavo, cardamomo, cayena, chiles, anís estrellado, cilantro, jengibre, menta, nuez moscada, páprika, pimienta, salsa de soja, etc.

Para ablandar y aromatizar disponemos de diferentes vinagres, de vino o de manzana, vinagres orientales (de vino de arroz), jerez, vinos blancos secos, y cítricos, como pomelos, limas, limones y naranjas.

No olvidemos los aceites, que suavizan y dan sabor a carnes y pescados. Por supuesto, el aceite de oliva virgen es el mejor en estos casos. Pero no olvidemos otros aceites de semillas, como el de girasol, u otros más aromáticos e intensos como el de sésamo o el aceite de nuez, más adecuados para platos orientales.

Los modernos aceites aromatizados son una original alternativa, aunque algo caros y difíciles de encontrar en los supermercados habituales. Los hay aromatizados con ajo, limón, canela o vainilla.

Para completar el abanico de posibilidades, tenemos salsas preparadas como la de soja, salsas de chile, chutneys de frutas y especias y mostazas más o menos picantes.

Relacionados  La barbacoa, consejos básicos I

 

Consejos de cocina | Etiquetado , | 7 comentarios

La barbacoa, consejos básicos I

 Barbacoa, consejos básicos

Con la llegada del buen tiempo nos animamos cada año a recuperar la cocina tradicional sobre brasas, la barbacoa. Casi cualquier alimento bajo la acción de las brasas adquiere un sabor exquisito y aroma característicos. Verduras, frutas, pescados, mariscos y, sobre todo, carnes, aves y caza pueden ser cocinados al aire libre, recuperando un arte antiguo y universal.

De hecho, en todas las culturas esta técnica ha sido la primera forma de cocina. Ya en la Ilíada, Homero nos relata como los guerreros troyanos asan una oveja “ensartada en un asador, cortada en trozos pequeños.”

En el Nuevo Mundo, los primeros exploradores españoles vieron como los indios del Caribe asaban la caza y el pescado sobre rejillas de madera verde que llamaban “barbacoas”, suspendidas sobre fuegos de leña.

Las técnicas han avanzado mucho desde los tiempos primitivos, de forma que ahora disponemos de modernas barbacoas y parrillas metálicas o de ladrillos, con reguladores de altura para controlar la temperatura, motores eléctricos para mover el espetón, o incluso ahumadores portátiles a base de leña o carbón.

La más común es la básica barbacoa tipo brasero, con un recipiente para las brasas y una parrilla ajustable en altura y largas patas, y con la que podemos obtener muy buenos resultados, siempre que no sea demasiado estrecha y nos permita mover correctamente las piezas de asado.

Hay una variante sin patas, diseñada para apoyarla sobre una mesa o superficie elevada, con un depósito para carbón y una parrilla regulable en altura. De pequeño tamaño y muy fácil de transportar, este tipo es muy práctico cuando vamos de excursión, pero es de poca capacidad.

Más interesante es la barbacoa cerrada, con tapa, que permite reducir hasta en un 25% el tiempo de cocción y además intensifica el sabor ahumado. La tapadera y la bandeja deben disponer de respiraderos ajustables, para regular la intensidad del calor. Otro tipo es el asador-parrilla, con parrilla regulable en altura, tapadera y, lo mejor, un espetón para asar piezas mayores y aves enteras.

Por supuesto, si disponemos de espacio suficiente, podemos construir una sólida barbacoa de ladrillos refractarios, con soportes a diferentes alturas para la parilla. En los almacenes de bricolaje encontramos muchos modelos prefabricados que incluso incluyen una chimenea para los humos y depósito para la leña o el carbón.

Por último existen ahumadores portátiles, con depósitos para el agua, tapadera hermética y termómetros, que nos permiten asar y ahumar a la vez. En los países nórdicos tienen mucho éxito, ya que tienen la costumbre de ahumar carnes y pescados. Además esta técnica se complementa añadiendo hierbas aromáticas que realzan el sabor de los alimentos.

Por supuesto, hay muchas otras formas de asar alimentos al aire libre. Una forma modesta de las playas de Andalucía son los tradicionales “espetos” de sardinas y otros pescados pequeños, que son asados sobre ascuas en la misma arena de la playa, ensartados en varillas de caña. Si vienes por Málaga en verano no debes dejar de probarlo.
 

 

Este artículo tiene su continuación en Barbacoas, consejos básicos II

Relacionados  En Decoesfera: Consejos de seguridad para tu barbacoa

En eltallerdecarlos  Limpieza y mantenimiento de barbacoas

Consejos de cocina | Etiquetado , | 11 comentarios