Estoy, medio en broma, medio en serio, por crear una nueva sección en nuestro blog, algo así como “mis inventos”, con las recetas que voy creando un poco a salto de mata, los días que me levanto más creativo de la cuenta. Este es el caso de esta receta de albóndigas de queso con salsa de apio y mostaza, que se me ocurrió ayer para aprovechar los restos de pan que sobraron de nuestro taller de patés y terrinas.
Como me encanta el queso, pensé en hacer estas originales albóndigas, para las que puedes usar el queso que tengas a mano, mejor no demasiado maduro, aunque si te gustan sabores fuertes puedes incluso añadir algo de queso azul, como un cabrales o roquefort, que seguro mejoran la receta en sabor. En este caso he usado emmenthal, que puedes también sustituir por gouda.
Para la salsa, preparamos una veloute ligera a base de caldo de pollo, enriquecida con mostaza (he usado la Dijonnaise de Maille, muy suave), apio y vino de cocinar Gran Chef de bodegas Pinord, aromatizado con hierbas aromáticas, que aporta un perfume especial al plato.
Ingredientes, 4 personas
Para las albóndigas de queso: 100 gr. pan duro, 100 gr. leche entera, 200 gr. queso, 1 huevo, sal, pimienta molida y nuez moscada, a gusto, 2 cucharadas de hojas de perejil fresco.
Para la salsa: 30 gr. mantequilla, 30 gr. harina, 400 gr. caldo de pollo, 150 gr. vino blanco seco, 2 ramas de apio blanco, una cucharadita de mostaza Dijon, una manzana, sal, nuez moscada.






