La receta de carbayones es una de las mejores en Asturias.  Son muy sencillos de hacer y llevan una suave masa hojaldrada rellena con bizcocho de almendras y un glaseado aromático.

Aunque se puede hacer hojaldre en casa, normalmente lleva bastante trabajo y recomiendo comprarlo congelado o refrigerado, para ahorrar tiempo y esfuerzo. Otra opción es sustituirlo por una pasta quebrada enriquecida, azucarada, mucho más sencilla.

Ingredientes para 8 personas

500 gr. masa de hojaldre (o pasta quebrada azucarada), 100 gr. almendras molidas, 100 gr. mantequilla, 6 huevos, 100 gr. harina, 500 gr. azúcar, 60 cc. licor de manzana

Para el glaseado: zumo de medio limón, colado, 150 gr. azúcar, 40 cc. agua.

Elaboración

Monta las yemas con el azúcar, batiendo con las varillas eléctricas o manuales hasta que la mezcla blanquee. Monta aparte las claras a punto de nieve, con tres cucharadas de azúcar. Mezcla las claras batidas con la mezcla de yemas y azúcar, removiendo con suavidad para que no se baje mucho.

Añade a la masa anterior las almendras molidas, removiendo con cuidado. Espolvorea con la harina, pasada por un tamiz, y sigue removiendo, junto con la mantequilla derretida y el licor. Mezcla con una espátula delicadamente para que no pierda el aire la masa.

Forra unos moldes con la masa de hojaldre (o pasta quebrada), rellena con la masa de almendras y hornea a 180º durante 30 minutos, o hasta que queden dorados. Saca del horno, deja templar y desmolda. El interior debe queda esponjoso y no muy seco, mejor algo cremoso.

Prepara el glaseado mezclando el azúcar con el zumo de limón y el agua, calentando en un cazo hasta que se haga un almíbar ligero, a punto de hebra floja. Aparta y bate con un tenedor para que blanquee un poco y cubre los carbayones, una vez fríos, con el glaseado templado. Si se enfriara mucho el glaseado vuelve a poner un momento al calor.

Sirve esta receta de carbayones, dulce tradicional asturiano, a la hora de la merienda, acompañando el café, o de postre, con una copita de licor. Una vez preparados se pueden conservar bien varios días en una lata o recipiente hermético.