bizcocho casero

Una de las recetas básicas más importantes en repostería es la del bizcocho para tartas. Aquí os explico con detalle cómo hacer un bizcocho para tartas casero, de forma sencilla y rápida.

Para la elaboración podremos ayudarnos de un batidor de varillas eléctrico, aunque manualmente se puede hacer igualmente, con algo más de esfuerzo, claro.

El secreto de un bizcocho para tartas es que no suba mucho durante la cocción. Por esa razón no añadimos levadura, para evitar que se eleve la zona central formando esa típica forma de volcán o montaña tan carácterística de los plum cakes o de otros pasteles.

Para conseguir una superficie lisa y uniforme añadiremos el aire a la masa de forma natural mediante el batido de los huevos. Hay dos alternativas, montar los huevos enteros con el azúcar, o bien montar las claras a punto de nieve e incorporarlas a la masa en el último momento, antes del horneado.

Si queremos un bizcocho de plantilla, para hacer brazo de gitano o unos fosquitos caseros, usaremos la misma masa, pero extendida con manga pastelera sobre una bandeja de horno, como puedes ver en este didáctico video.

Ingredientes para la receta de bizcocho para tartas

6-8 huevos, 200 gr. harina fina de repostería, 200 gr. azúcar. Un molde de aro desmontable de 22 cms. Mantequilla y harina para el molde.

Preparación

Precalienta el horno a 180º. Engrasa un molde con mantequilla y espolvorea con harina, volcando para eliminar el sobrante.

Bate los huevos con el azúcar en un cuenco grande, con varillas manuales o eléctricas, hasta que casi tripliquen su volumen. El tiempo de batido es variable, a mano pueden ser 15-20 minutos, menos si usamos una máquina.

bizcocho

Tamiza la harina por un colador o cernidor directamente sobre la mezcla de huevos y azúcar, en pequeñas cantidades, removiendo con una espátula suavemente, hasta incorporar toda la harina. También puedes usar una mano para mezclar la masa, removiendo con movimientos circulares y de arriba a abajo. Si quieres usa un guante de silicona para mayor higiene.

Es fundamental que se añada la harina con mucha delicadeza, para evitar que la masa pierda el aire que hemos introducido durante el batido.

Una vez lista, verter la masa al momento en el molde enmantecado y enharinado. Introduce en el horno precalentado a 180º y deja cocer 15-20 minutos, sin abrir el horno en ningún momento, ya que al bajar la temperatura no subiría correctamente.

Cuando veas que se empieza a dorar, inserta una brocheta en el centro para comprobar la cocción. Esta debe salir limpia, sin restos de masa cruda. Si no fuera así, prosigue la cocción unos minutos más y vuelve a comprobar el punto.

Una vez listo, saca del horno y deja enfriar dentro del molde unos 20 minutos. Ya templado desmolda abriendo el aro del molde con cuidado. Deja enfriar por completo sobre rejilla antes de usar.

Puedes usarlo al momento, para lo que seguiremos la receta de tarta en cuestión. Lo ideal será cortarlo por la mitad, con un cuchillo grande de sierra, pero debe estar frío para ello.

Antes de rellenarlo, y para que quede más esponjoso, lo mejor es calar el bizcocho, es decir, mojarlo con una brocha empapada en almíbar, si quieres aromatizado con algún licor. También se puede aromatizar añadiendo a la masa un poco de ralladura de naranja o de limón, o incluso algunas especias molidas, como canela o jengibre.

Si no lo vas a usar de inmediato, puedes congelar el bizcocho, sin calar, envuelto en film, así se conserva tierno hasta el momento de su uso. Mucha suerte!